miércoles, 28 de enero de 2026

Muerte 2.0

—¿Y tú la querías?
No.
Moría por ella.

La expresión de sus ojos me aniquilaba:
eran fotones en estampida,
cegándome la razón.

El café de sus ojos
era lo único
que deseaba beber.

Sus labios,
con su tierna música,
dulce veneno,
anestesia del mundo.

Ahora me ahogo
en el silencio de las palabras
que desbordan el alma.

Soy una sombra moribunda,
fría y pálida,
condenada
por el delito de recordar,
mientras se hunde
—sin testigos—
en la soledad sin fin.



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