miércoles, 28 de enero de 2026

Muerte 2.0

—¿Y tú la querías?
No.
Moría por ella.

La expresión de sus ojos me aniquilaba:
eran fotones en estampida,
cegándome la razón.

El café de sus ojos
era lo único
que deseaba beber.

Sus labios,
con su tierna música,
dulce veneno,
anestesia del mundo.

Ahora me ahogo
en el silencio de las palabras
que desbordan el alma.

Soy una sombra moribunda,
fría y pálida,
condenada
por el delito de recordar,
mientras se hunde
—sin testigos—
en la soledad sin fin.



domingo, 25 de enero de 2026

Domingo

El domingo era nuestro día,
nuestro escape sin coartadas.
La catarsis lenta
del café de nuestros ojos,
pupila a pupila.

Hoy ya no estás.
El domingo es un cuarto vacío
donde el tiempo hace eco
y tu ausencia resuena en todo.

Y aun así
me sigo bebiendo tu café,
solo,
en esta soledad absurda
que no mata,
pero devora.




 

Fragmentos

Soy un forajido del espacio y del tiempo,
un vagabundo cósmico.

El deseo de tenerte
eclipsa mi juicio,
y el dolor en el alma
estalla como una estrella.
Quedo apagado.

En una oscuridad desolada
donde el frío
me fragmenta.

Cada trozo me nombra,
revelando que cada parte
lleva también tu marca.



Incruste

Te rendiste antes.
Yo no lo habría hecho nunca.
Lo pactado no era una firma,
sino un incruste en el alma.

Eras luz destilada para mis ojos,
sabor único para mis sentidos.

Ahora, en la distancia,
una absurda melancolía me consume,
revelándome que incluso lo verdadero
puede no bastar.




domingo, 11 de enero de 2026

El invernadero del alma

Tal vez no lo sepas,
tal vez no lo leas jamás.
Tu ausencia
deja al invierno
devorándome el alma.

Marcielo:
el mar se secó, el cielo se desmoronó.
Desde que no estás
cumplo la condena
de ir a la deriva.