viernes, 24 de enero de 2014

DelirioE

Señorita, usted me robo el tiempo y la vida.
Sí, no hago más que pensar en usted...
Durante la noche, en el día, a la madrugada, a toda hora...
Usted se atravesó en mi cabeza y
se convirtió en oxígeno para mis pensamientos.
... Ahora, tómeme o máteme,
pero haga algo... Porque ya no puedo estar sin usted.